Mostrando entradas con la etiqueta salud sexual. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta salud sexual. Mostrar todas las entradas

miércoles, 30 de abril de 2014

Sexualidad en fibromialgia

Mi nombre es José Raúl Dueñas Fuentes, soy enfermero de un Centro de Salud de Linares (Jaén) y he participado como profesional formador en 9 aulas de fibromialgia de la Escuela de Pacientes y en cada una de ellas he visto la necesidad de abordar la sexualidad, al igual que en otras patología crónicas porque la enfermedad origina una gran pérdida de calidad de vida como del nivel de salud.

Me gustaría contar mi experiencia como docente en el Taller de Promoción de la Salud Sexual para Personas con Enfermedades Crónicas que se ha impartido en localidad de Linares durante el mes de febrero y que estaba dirigido a personas que padecen fibromialgia. Dicho taller se encuadra dentro de la Estrategia Andaluza de Salud Sexual, en el que la sexualidad aporta un valor, una oportunidad y una capacidad a la persona.



En este taller han participado 20 personas, de las que 8 de ellas eran matrimonios. Las personas asistentes al taller han podido conocer como la fibromialgia afecta tanto a la sexualidad de las personas que la padecen como a sus parejas. Si analizamos cómo es la sexualidad en las personas que padecen fibromialgia: en primer lugar, las relaciones son menos frecuentes poco a poco se van espaciado en el tiempo. En segundo lugar cuando se tienen son menos satisfactorias y por tanto va desapareciendo el deseo de las mismas. Y por último para la persona suelen ser dolorosas, provocan cansnancio, fatiga y agotamiento.

Es muy frustrante tanto para la persona con fibromialgia como a su pareja, tener que asumir una reducción en la frecuencia de las relaciones, así como una disminución en la respuesta sexual en cuanto a satisfacción, a consecuencia de una enfermedad crónica.

Y se crea un circulo vicioso donde la insatisfacción origina un marco de relación que imposibilita el acercamiento con la pareja, aumentándose el distanciamiento entre ambos cónyuges. También existe una pérdida del deseo al originarse dolor con una simple caricia o abrazo y una falta de ganas de estar íntimamente con la otra persona cuando se cree que la relación sexual va a ser un fracaso y todo esto se convierte en un gran escollo en la sexualidad de la pareja.

Por otro lado los síntomas, como el dolor, la fatiga, la rigidez y cualquier otro síntoma asociado a la fibromialgia provocan malestar en la persona afectada. A todo ello se añade el temor a sentir dolor durante o después de la relación y/o cansancio y todo ello van a motivar esa pérdida de deseo.

También la medicación, como pueden ser los hipnóticos, ansiolíticos, antidepresivos y relajantes musculares entre otros, puede tener ocasionalmente, efectos secundarios negativos en cuanto a la función sexual porque originan pérdida de deseo.

Otra de las dificultades asociadas a la actividad sexual es el vaginismo. Esta disfunción suele producirse en las mujeres por el miedo al dolor que se pueda producir durante la penetración. Este dolor puede condicionar negativamente a las futuras relaciones, el propio cuerpo reacciona contrayendo la musculatura para impedir la penetración (el cuerpo mantiene en la memoria que en otra ocasión fue dolorosa, es como un medio de defensa). En el hombre con fibromialgia puede aparecer dolor en el pene durante la penetración, al igual que en la mujer reaccionará con los mismos aspectos ya descritos anteriormente.

Finalmente muchas de las posturas clásicas para el mantenimiento de las relaciones sexuales suponen un gran esfuerzo para las personas con fibromialgia. Una estrategia útil en estos casos es utilizar posturas pasivas que produzcan menos fatiga, y movimientos más suaves que resulten agradables, no dolorosos. Todo esto provoca un circulo vicioso que poco a poco minará la salud sexual de la persona afectada de fibromialgia como de su pareja, en este taller pretendemos romperlo.

Los asistentes al taller han aprendido a escuchar a su propio cuerpo. Si atendemos a las sensaciones de nuestro cuerpo, por ejemplo, si estamos cansados, si hoy la percepción de dolor es menor, si en definitiva nos sentimos en disposición de disfrutar de un momento con la pareja. Si es así, es el momento adecuado. De esta manera nos aseguramos el sentir que la experiencia será agradable. A no ponerse límites frente a los límites que ya impone la propia fibromialgia en la persona afectada, porque no estamos obligados a llegar hasta el final, cabe la posibilidad que, a medio camino, veamos que no estamos del todo dispuestos. Este es el momento de parar y emplazarnos, como pareja, para otro momento. Que la sexualidad es un concepto más amplio que la genitalidad, donde existe la necesidad de afecto, de contacto a través del tacto, de las caricias, besos y abrazos. En el taller hemos aprendido a abrazarnos sin que exista dolor, a descubrir el placer del tacto a través de los masajes de espalda y pie, como de tocar o que nos toquen con las manos. También nos hemos podido relajar y dejar libre a nuestra mente para que nos lleve a una fantasía sexual.

La sexualidad puede ser una oportunidad para las personas con enfermedades crónicas. Una oportunidad para el reencuentro con la vida y consigo mismos. Solo falta, que a los pacientes se les deje de marginar sexualmente, y además que se les compense de todo lo que hasta ahora se les ha negado, con más conocimientos, más información y más apoyo.

Aprender de un nuevo estilo en las relaciones sexuales donde la  prioridad es saber cómo nos sentimos y hasta dónde queremos o podemos llegar. Fibromialgia no es equivalente a no poder tener relaciones sexuales, al contrario, incluso es saludable, mantener una regularidad, pero modificando aquellos aspectos que pueden entorpecer, no solo la relación sexual.

Tenemos que romper con los cánones eróticos y estéticos que nos marca la  sociedad, que hacen que las personas que padecen los efectos de las enfermedades crónicas lo vivan con una disminución de la autoestima. El modelo corporal que se considera atractivo es un modelo basado en la juventud, esbeltez y el vigor sexual, resultando amenazantes para los cambios que acontecen con la enfermedad crónica. Frente a este modelo es importante construir otros donde se tengan en cuenta la pluralidad, donde el cuerpo se escuche, se valore, se cuide y sea fuente de bienestar independientemente de la condición física que se tenga.

Con el amor no basta para que la relación de pareja sea satisfactoria, es necesario aprender habilidades para la convivencia y los asistentes al taller las han podido aprender. Nos hemos centrado principalmente en habilidades de comunicación porque son fundamentalmente necesarias para que nuestras relaciones de pareja sean más satisfactorias. También hemos identificado los distintos tipos de problemas o conflictos de pareja y hemos puesto encima de la mesa cuales son sus vías de solución.

Es muy importante que sea el cuerpo (y no solo nuestra mente) quién viva las nuevas experiencias para que, igual que quedó grabada la represión o inhibición, pruebe ahora, a través de realizaciones concretas, nuevas conductas y otras posibilidades, porque es posible tener una sexualidad satisfactoria a pesar de padecer una enfermedad crónica.


José Raúl Dueñas Fuentes. 

jueves, 3 de octubre de 2013

Me atrevo a fantasear en el blog


La salud sexual es definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como "un estado de bienestar físico, emocional, mental y social relacionado con la sexualidad; la cual no es solamente la ausencia de enfermedad, disfunción o incapacidad. Para que la salud sexual se logre y se mantenga, los  derechos sexuales de todas las personas deben ser respetados, protegidos y ejercidos a plenitud".



Y para conquistar y conservar esa deseada Salud Sexual me atrevo a fantasear en el blog ¿por qué no?

Muchas son las fantasías inconfesables que nuestra mente crea, o excita, fruto del deseo, o la sed, o simplemente de una necesidad primitiva. ¿Quiénes no han fantaseado con estar dormido y que las manos de la persona deseada, o varias personas de uno o ambos sexos acariciaran su cuerpo desnudo bajo una vaporosa sabana de seda que deja vislumbrar sus curvas sinuosas y lujuriosas en una imagen erótica insalvable de ser apetecida?



Fantasía sexual puede ser, también, cuando en un acto sexual entre dos se dice que hay más de dos al contar las personas que ocupan la mente de los actuantes. Es una fantasía muy común, más de lo que imaginamos. Yo mimo la he practicado y en ocasiones deliberadamente. ¿Por qué no?

Acaso no te ha ocurrido a ti, y si no te ha ocurrido ponte en mi lugar y déjate llevar, que en un momento dado, yaciendo con tu pareja, percibes que realmente estas gozando de la dependienta o el dependiente de esa tienda a la que tanto vas a comprar solo para regalarte a la vista, el olfato y el oído  de su cuerpo estilizado o serrano que suena más castizo, del aroma que desprenden su cabello o/y el dulce sonido “ardiente” de su conversación. El roce de su mano al devolverte el cambio y las miradas encubridoras de la que se sabe deseada/o te provocan volver a casa y buscar el desahogo de la excitación para  calmar  el apetito venéreo fruto  de la lujuria  exaltada de una fantasía que podría ser genuina y legítima. ¿Legítima? Legítima sí, ¿Por qué no?

O ¿Acaso es infidelidad el desear? Acaso no te has preguntado alguna vez ¿fantaseará ella, él también? Acaso no lo habéis hablado ya  y es una estimulación  más que llena de “picaresca” los deleites carnales y rompe con la monotonía del run run de siempre lo mismo y con la misma.

Y yo me pregunto ¿por qué no recurrir a la fantasía para aderezar unas relaciones, ni buenas ni malas, cíclicas?

¿Acaso tiene alguien el control del deseo y los pensamientos que alimentan los caballos alados de la fantasía? ¿Es acaso un pecado buscar el éxtasis en las relaciones, ya sea en pareja, o en tríos, o uno solo o sola para calmar la sed de piel? ¡Es de oficio ir a saborear el agua fresca al manantial de donde fluye!

Sí atendemos la definición de la OMS: salud sexual es "un estado de bienestar físico, emocional, mental y social relacionado con la sexualidad…” no escatimemos bucear en el acervo en busca de arbitrios, técnicas y tácticas para alcanzar y mantener, en todas las dimensiones del ser, la salud.

Parafraseando: “Es bueno ir al tálamo con denuedo. Abrazar a la pareja con pasión, amar con clase y gozar con osadía. Porque la salud sexual pertenece a quién se atreve”.


Gracias!!

Juan Carlos Canto Manteca